¿POR QUÉ MAQUILLAJE ECOLÓGICO?

La respuesta es rotunda: porque es la única manera de asegurarte que al maquillarte, no te estás contaminando, ni tú, ni el medioambiente que te rodea.

Y es que el maquillaje, como tantos otros productos de uso cotidiano, puede contener sustancias perjudiciales para nuestra salud que nos pueden ocasionar desde leves problemas dermatológicos, como acné, eccema y otros tipos de irritación, hasta otros más graves como alergias crónicas, asma, e incluso alteraciones en el sistema endocrino (por citar solo algunos).

Además, su uso prolongado también contamina nuestro entorno, ya que estas partículas se acumulan en aire, suelo y agua, lo que nos revierte en un bucle aún más peligroso de polución constante.

Pero vayamos por partes. Seguramente te estarás preguntando por qué, si estas sustancias son tan perjudiciales, no están prohibidas en todos los cosméticos. Pues bien, la mayoría de estos químicos se aceptan en cantidades muy pequeñas, presuponiendo que al ser mínimas no ocasionarán un daño considerable para la salud. Pero lo cierto es que es difícil predecir qué efectos puede ocasionar su acumulación en el cuerpo humano a lo largo de los años. Además, aunque las cantidades están controladas para un sólo producto, estos actúan de forma combinada con las de todos los productos que utilizamos.

Y aquí va la gran pregunta: ¿te has parado alguna vez a hacer un recuento de cuántos cosméticos usas a lo largo del día? Entre champú, gel de baño, desodorante, perfume, maquillaje (y un largo etcétera), la lista es bastante larga. En el caso de las mujeres por ejemplo, la media suele ser de unos 15 a 20. Pues bien, con tal cantidad de productos, las mujeres aplicamos de promedio la friolera de 500 químicos en nuestros cuerpos, a diario (como constató el estudio realizado por la compañía de desodorante natural Bionsen, en Reino Unido).

Parece que con estos datos la cosa ya es para pensárselo un poco, ¿verdad?

Tampoco es cuestión de que te agobies si empiezas a estudiar las etiquetas de todo lo que encuentres por casa. Sabemos que el cambio hacia un estilo de vida más sano requiere tiempo, y es un proceso en el que tod@s continuamente estamos aprendiendo. Además, si decides dar este paso descubrirás que existen certificados que te dan todo el trabajo hecho, garantizándote la tranquilidad de saber en cada momento el porcentaje de componentes naturales o sintéticos que contiene cada producto que usas.

Por suerte, también tenemos a nuestra disposición la ayuda de diversas ONGs, agrupaciones animalistas, asociaciones de consumidores, entre muchas otras, que ponen sus conocimientos al servicio de un mundo más sostenible y son quienes, mediante sus acciones, han conseguido dar grandes pasos para el desarrollo de un modelo alternativo de consumo, más transparente y comprometido.

Por eso cada vez más gente está apostando por este cambio que significa no sólo la mejora de nuestra calidad de vida, sino que proporciona justicia a través de nuestra forma de consumir: tanto para las personas que fabrican los artículos que compramos, dignificando sus condiciones de trabajo y fomentando el comercio justo entre los países; como para la naturaleza, evitando la expoliación de amplios territorios con la consiguiente pérdida de biodiversidad que esto supone; y para los animales, dejando de someterlos a crueles y dolorosos experimentos, que a decir verdad, son innecesarios.

Porque existen alternativas naturales igualmente o más eficaces que la cosmética convencional, que son más seguras para tu salud, y más respetuosas con el medioambiente, y estamos convencidas de que una vez las pruebes, te pasará como a nosotras: ¡no querrás volver a usar otro tipo de cosmética! ya que notarás los beneficios que supone dejar de aplicar tóxicos en tu cuerpo, añadiéndole la satisfacción que se obtiene al saber que estás contribuyendo con tu granito de arena a mejorar el mundo en el que vivimos.

Y todo ello únicamente gracias a una pequeña decisión: elegir cosmética ecológica 😉